Por qué fui a la Marcha de las Putas

Porque a los 12 años un tipo me dijo que me quería y me puso la pija en la boca. Y yo pensé que me estaba “cuidando” porque no me había cogido.

Porque en el secundario me decían que era una puta. Era virgen. Solo leía más libros que las demás, hablaba de más cosas que las demás, usaba otra ropa que las demás.

Porque tuve un novio que me decía “vení, putita”. Y yo iba.

Porque crecí pensando que era demasiado flaca, demasiado fea, demasiado loca, demasiado puta, y ahora que soy demasiado gorda, y sigo demasiado loca y demasiado puta veo fotos de ese entonces y me doy cuenta que era preciosa.

Porque mi primera vez duró 6 segundos y fue solo un dolor inmenso y sábanas manchadas que tuve que lavar porque era la casa de él y su madre no podía ver eso. Por haberlo hecho, me gané más nombretes de “puta” entre mis “amigas”.

Porque más de una vez un tipo me cargoseó y cargoseó hasta que accedí a dormir con él. Y no quería. Pero a veces tenía miedo a que se enojaran, a veces tenía miedo a que no me quisieran, a veces pensaba que era lo menos que podía hacer yo si les había “dado pie” para que se me tiraran arriba. Porque quién me manda ser tan puta.

Porque cuando quedé embarazada a los 17 no estaba segura de quién era el padre.

Porque cuando me di cuenta quien era, no le dije nada porque era alguien más grande que yo, más importante que yo en el lugar donde estaba y yo iba a quedar como una estúpida que cometió ESE error. Porque cuando se enteró que estaba embarazada, se hizo el bobo.

Porque cuando aborté, se supo que efectivamente era una puta. Las decentes no se embarazan y si se embarazan, los tienen.

Porque un ex me dijo que era una asesina. Y tenía razón. Pero al mismo tiempo no la tenía. Y porque lo último que pensé antes de dormirme por la anestesia fue “acá me voy a morir porque esto es una casa y esta vieja no sabe nada. Y bueno, me la banco, al fin y al cabo, me lo busqué por puta”. Y pudo haber sido mi último pensamiento en la vida.

Porque tuve amigas que quise tanto que me acosté con ellas. Porque a veces las extraño.

Porque estuve años con un tipo que organizaba orgías creyendo que por participar era más libre que las que me decían puta. Aunque muchas veces me sentía mal.

Porque en un trabajo un tipo me hizo llevarle un café y cerrar la puerta. Y cuando dije que no, me echó. Y mis amigos me dijeron que era natural que él se hubiera confundido porque yo era muy “confianzuda” y usaba pollera muy corta.

Porque cuando no me decidía si quería estar con mujeres o con hombres, pensaba que era solo “cosas de puta” para llamar la atención. Y porque los hombres pensaban que les contaba eso para regalarles a ellos una “fiestita”.

Porque de niña, un familiar me manoseó, y yo pensé que seguramente yo me lo había inventado de puro mal pensada que era, de puro puta.

Porque a veces me gusta tanto coger que no quiero parar en todo el día. Y me parece que eso es “de puta”.

Porque me daba culpa que con ellos no podía alcanzar el orgasmo y conmigo sí.

Porque no sabía que a ellos no les importaba si llegaba o no, salvo por su ego de macho.

Porque cuando salía de mi casa, me decían que así me iban a violar, por andar tan provocativa.

Porque me acostumbré tanto a que me gritaran groserías por la calle, que cuando me las dejaron de gritar pensé que era fea y vieja.

Porque cuando perdí un embarazo pensé que era un castigo por puta, por haber abortado de chica.

Porque me gusta pensar y opinar y más de un hombre que me ha querido coger me ha dicho que eso era algo masculino, “una cosa medio lésbica, tanguera”, dijo. Y sonaba como un defecto.

Porque en todos mis años nunca jamás conocí a nadie “decente” cuando lo mirás de cerca.

Porque digo palabrotas y digo cosas personales en medio de temas “serios”. Como acá. Y la gente se escandaliza.

Porque a veces me gusta mucho mucho coger, y a veces no me gusta nada. Y eso no debería tener nada de malo.

Porque no tengo nada de raro. Porque esto le pasa a todo el mundo. Porque una de cinco mujeres sufre algún tipo de abuso sexual antes de los 30. Eso es mucha gente.

Porque tengo hijos. Y merecen no crecer como abusadores ni abusadas.

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