“Fair is foul and foul is fair”.

Tres feas viejas brujas revuelven y giran, giran y revuelven. La niebla, el humo y el vapor que sube del caldero desdibujan y desfiguran los rostros, las voces y hasta el aire. Ellas revuelven y giran y se mezcla todo. Lo bello (fair) es repugnante (foul) , (o lo justo es tramposo), y viceversa.

 

Pienso en brujas de Macbeth, y movimientos feministas, de mujeres. En las mujeres feministas. En las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar. En las que quemaron. En las que son quemadas. En las que queman. Brujas de Macbeth y movimientos feministas ambiguos, crípticos, confusos. No sin cierta lucidez. No sin conciencia. No sin vértigo. No sin verdades como ríos, constantes, fluyentes, frescas. Pero la velocidad y la repetición y la fuerza del giro, de la niebla, del vapor y el calor del fuego marean, confunden y hacen más espeso el aire que intentamos respirar. Las apariencias engañan y las mujeres arden. Arden y hacen arder.

 

“Hover through the fog and filthy air”.
Las mujeres. Las brujas, las conventilleras, las gritonas, las irracionales, las manipuladoras, las mentirosas. Las buenas no hay, pero si hubiera también arden. Y hacen arder.
Arden las rodillas en el patio del recreo, de raspones y caídas y golpes respetables, y en casa de sus padres hoy no están querés venir un rato arde y quema la primera penetración que marca el ganado del lado de adentro como propiedad para siempre del sexo penetrador y consagra para siempre jamás la idea de que ese ardor es agradable y ese dolor es placer y esa invasión es amor y arden los ojos de la cebolla en la cocina y de los sueños en el olvido y arden los pezones cuando se te prenden al principio y cuando sube la leche y arde la hornalla para el agua para un té o un mate y romper en llanto con alguna amiga y contarle del miedo y del cansancio de la vida de todos los días y arden las mujeres en los Registros Civiles, cuando firman su capitulación sonrientes, anticipadamente felices por el mármol sellado sobre sus cabezas al que aceptan llamar familia o futuro o amor, y arde el anillo de fuego cuando vienen las contracciones más poderosas, segundos antes del nacimiento, y arden las mujeres cuando no vivieron felices para siempre y él la roció con nafta porque la miró otro tipo y a él no le gustó y arde la garganta de gritar muertas y contar cuentas.
Siempre hay fuego y arde siempre. Siempre humo, siempre girar, nos confunde. Como podemos “sobrevolamos entre la niebla y el aire fétido” y en esa lucha terca por la supervivencia, tratamos de mantenernos lo más limpias posibles, lo más sueltas, lo más lejos de las llamas que se pueda. Como si hubiera paz para las mujeres. Como si fuera posible una paz feminista en este océano de carroña, entre estos restos canibalizados de nosotras mismas desperdigados a lo largo de este campo de horror y desmadre que parece nuestro paraíso y nuestro retiro espiritual.
En el movimiento de mujeres/en los movimientos feministas se escribe hasta la náusea de la sororidad. Pero fair is foul y foul is fair y a veces la sororidad macbetheada llega hasta la punta misma de la mecha de la hoguera donde nos hacen arder.
Y nos parece que hay buenos motivos para prender fuego mujeres, por ahora solo a nivel metafórico. Pero dennos tiempo. Dennos pseudofeminismo liberal del empoderamiento elegidor unos meses más, dennos feminismo inclusivo de mi novio es el más feminista del mundo un ratito más, dennos mucho academicismo queerpost-todo y mucha marcha de las putas y mucha apología de la prostitución feminista y mucho clip publicitario proxenetista desde el feminismo y ya vamos a llegar.
Por ahora es palabras. Rumores, insinuaciones, chismes, acusaciones falsas, variaciones sutiles pero claves, deformaciones de la verdad, interpretaciones y juicios agregados al relato. En sí, cada mujer no hace mucho daño. Pero entre las tibias y neutrales que no se atreven a hacer más que aplaudir la llamarada más fuerte, más macha, más ganadora y las inquisidoras que esparcen el rumor y las versiones y vociferan y exageran y arriman leña al fuego, hacen bastante daño. Character Assassination se llama en inglés. O Trashing. Tendríamos que hablar de la Hoguera Sorora.

Continuará.

Still trashing
http://www.jofreeman.com/joreen/trashing.htm
https://we.riseup.net/sapafem/la-existencia-lesbiana-y-el-sistema-opresor
https://heresialesbica.noblogs.org/files/2014/04/algunas_notas_sobre_elmentir_adrienne_rich.pdf

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